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VUDÚ




LOS OSCUROS SECRETOS DEL VUDÚ
Energías oscuras, maleficios y muñecos para dañar a las personas son algunas de las prácticas de esta magia oscura que mediante rituales se conecta con espíritus y dioses negativos.
Al igual que la luz y la oscuridad y el día y la noche, existen brujos buenos y brujos malos y obviamente, magia blanca y magia negra. Si bien esta última es una practica que no se divulga fácilmente y que se mantiene en círculos cerrados, existen muchas personas que realizan estos ritos cuando quieren lograr ciertas cosas o forzar situaciones.
Una de las corrientes que más se relacionan con las energías oscuras es el vudú, que según el “Diccionario de Sueños y Términos Vudús, es una palabra de origen africano que viene de la deformación de vaudoux, un dios serpiente con poderes de oráculo y también del término vodou, que significa espíritu. En zonas de dicho continente, este reptil es mantenido dentro de una jaula y se le venera como una divinidad.
Además de lo anterior, esta práctica se relaciona con trabajos y ritos realizados por magos conocedores de las energías oscuras. Lo más representativo de esto, son los muñecos con forma de figura humana, a los que se les amarran los miembros y se les atraviesan agujas para hacerle daño a su contraparte humana.
A América, el vudú llegó con la llegada de los esclavos negros, quienes trajeron todo un mundo de rituales y dioses que se mezclaron con ceremonias cristianas. Actualmente, esta práctica se ha vuelto cada vez más poderosa y es utilizada como herramienta de magia negra. Siendo aplicada intensamente en países del Caribe como Haití, Jamaica y Estados Unidos, al igual que en Sudamérica.
Sin embargo, al momento de buscar personas que hablen de estos ritos y cuenten su experiencia, nadie quiere dar la cara y prefieren entregar información de forma anónima.
ALGUNOS RITOS VUDÚ
Antiguamente, muchas de las ceremonias vudúes eran realizadas en el más absoluto secreto ya que incluían incluso sacrificios humanos. Con el paso del tiempo, los sacrificios humanos fueron reemplazados por animales donde se degüellan gallinas, conejos o corderos. Estos ritos son ofrendas para el dios que dirige el maleficio, llamado Loa.
Uno de los objetos más conocidos de esta práctica, son los muñecos. Estas figuras se pueden fabricar de distintas maneras pero para que sean realmente poderosos deben ser hechos por expertos en vudú. La finalidad de estos es hacer un maleficio contra una persona determinada.
Para fabricarlos, son necesarios objetos personales de quien va a ser la víctima y que ésta los utilice usualmente. Como por ejemplo, una camisa, calcetines, ropa interior o algo personal del individuo. Con esto se arma la parte exterior del muñeco. El relleno puede de paja o algodón, que también se mezcla con algo de la persona como pedazos de uñas de las manos o de los pies o cabellos, entre otras cosas.
La razón de utilizar estas cosas es que tienen vibraciones de la víctima. Después de construido el muñeco, generalmente se debe sacrificar un animal agregándosele un resto de la sangre a la figura. La sangre es muy importante ya que representa el contacto con la vida, dándole vida al ser.
El muñeco en sí representa a la persona a la que se quiere hacer un maleficio. La cabeza representa la mente y cuando es trabajada con magia negra a la victima se le producen diferentes malestares y trastornos mentales como estrés, depresión y falta de control de sí mismo, entre otras cosas.
Las extremidades, por otra parte, son trabajadas con ataduras para que la persona quede literalmente atada de brazos, sin poder hacer nada. Mientras que las amarras en las piernas pueden llegar a producir problemas al caminar. La idea es que no pueda avanzar tanto mental como físicamente.
Una vez que la muñeca está hecha el vuduista se concentra mentalmente en la imagen de la victima y mientras repite el nombre, le clava los alfileres. En ese momento, la persona a la que se está dañando va a sentir dolor en las partes donde se le han clavado los alfileres. Para que el muñeco tenga una mayor efectividad se debe colocar en la casa de la victima en un lugar que no sea visto, porque o si no el hechizo se rompe. Muchas veces los brujos los van a dejar a un cementerio para que los espíritus que ellos han invocados trabajen con más fuerza.
PARA QUÉ SIRVE EL VUDÚ
Los muñecos vudús pueden ser usados con diversos objetivos. Pueden usarse para atraer riqueza, encontrar pareja, defenderse contra un enemigo, impedir una infidelidad, atormentarle la vida a una persona hasta eliminarla e incluso, causar la muerte.
Una persona que es víctima de una brujería vudú se convierte en esclavo del brujo que la realizó y las consecuencias para aquel que sufre un sortilegio de este tipo son muchas. Una de estas es la pérdida de la voluntad, ya que la persona se encuentra a la orden del brujo. El que puede llegar a convertirlo en un verdadero zombi.
CÓMO IDENTIFICARLO Y DEFENDERSE
Si usted siente algún tipo de dolor fuera de lo común, tiene pesadillas, nauseas o se siente con un desánimo muy grande puede que esté siendo víctima de la magia negra o magia vudú.
Si tiene dudas, lo mejor para defenderse de estos hechizos maléficos es darse baños con sal gruesa y vinagre de manzana tres veces a la semana. Otro de los escudos más potentes es la conexión con Dios y la oración. La fe, una mente fuerte y una personalidad segura pueden ser la mejor protección contra estos maleficios.
Ahora, si siente que su casa está cargada, encárguese de revisar cada rincón de su jardín, patio y también el interior de su hogar, para verificar si es que existe alguno de estos muñecos para así quemarlo y deshacer el mal.





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FRIEDRICH NIETZSCHE



Nietzsche, Friedrich (1844-1900), filósofo, poeta y filólogo alemán, cuyo pensamiento está considerado como uno de los más radicales, ricos y sugerentes del siglo XX.
VIDA Y OBRAS

Nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, Prusia. Su padre, un pastor protestante, falleció cuando él tenía 5 años, por lo que fue educado por su madre en una casa donde vivían su abuela, dos tías y una hermana. Estudió Filología Clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, y fue nombrado catedrático de Filología Clásica en la Universidad de Basilea en 1869, cuando sólo tenía 24 años de edad. Su delicada salud (estuvo afectado toda su vida por problemas de visión y constantes jaquecas) le obligó a abandonar la docencia en 1878. En 1889 sufrió una crisis nerviosa de la que nunca se recuperó. Falleció en Weimar el 25 de agosto de 1900.

En la vida filosofica de Nietzsche se distinguen 3 etapas: la romantica, la positiva y la zaratrutica. En la primera su actividad critica se dirige contra conceptos de historia y posiciones filosoficas; en la segunda ataca la interpretacion positiva de la realidad, en la tercera , despues de objetar la manera tradicional de entender la vida y la voluntad, propone su especial vision de la vida y sus teorias de voluntad de poder y del super hombre.

En general toda la actividad critica de Nietzsche se puede resumir en 3 rubros: critica a la moral, critica a la metafisica, y critica a las ciencias positivas.

Al criticar la moral , Nietzsche se refiere a la moral tradicional que, basicamente es de naturaleza platonicocristiana. El no esta deacuerdo con esta moral, sobre todo por 2 razones. Por una parte dicha moral contiene un conjunto muy amplio de normas y leyes con las cuales se expide la exuberancia de la vida, se inhiben los impulsos y el desarrollo. Por otra parte , la base filosofica de esta moral es la teoria platonica de las ideas, que nos habla de un mundo inteligible , un mundo fuera de lo nuestro. Se trata pues de una moral de ultramundos, es decir de una moral antinatural.

La critica a la metafisica tradicional se basa tambien en el hecho de que, de un modo u otro, nos conduce a mundos irreales. En efecto dicha metafisica nos habla de la separacion del ser aparente, que es el unico que vemos, y el ser real (o noumenico) que nunca percibimos . A este se le hace consistir en entidades que estan fuera de nuestro alcance, como las de esencia y sustancia. Entre estas entidades la metafisica pone especialmente una: la del ser infinito (Dios).

Nietzsche no ataca directamente a las ciencias, sino a las metodologias que manejan, en especial a la matematizacion. Mediante este recurso no adquirimos conocimiento de las cosas, solamente captamos sus relaciones cuantitativas. Ademas, las ciencias positivas pretenden explicarlo todo mediante leyes, pero una ley de la naturaleza no es algo que conozcamos, conocemos unicamente sus efectos y su relacion con otras leyes, de las cuales igualmente no tenemos conocimiento.

La vision de la realidad debe partir de la pluralidad, es decir, el hecho fundamental, segun Nietzsche, es que la realidad del mundo como tal es multiple, y multiple es tambien el ser del hombre. Si a esto agregamos el cambio , como la otra nota caracteristica de la realidad, tendremos que concluir que las categorias conceptuales del mundo son irreales ya que, mediante conceptos o categorias, fijan o inmovilizan lo que en realidad se esta moviendo o cambiando. Lo unico que podemos tener del mundo son perspectivas, pero no una o un numero determinado, cada quien, en cada momento, de acuerdo con el angulo que contempla, tendra su propia perspectiva.

Para la mejor interpretacion de la realidad, Nietzsche propone 3 nuevas ideas, una, acerca de la verdad, otra acerca del lenguaje y una mas, acerca de los valores.

Segun Nietzsche la verdad o falsedad que hay en un juicio ha sido hasta ahora el criterio para que a ese juicio se le acepte o se le rechace, pero en realidad la cuestion debe plantearse de otra forma. Nada importa si un juicio es verdadero o es falos, lo que se debe tener en cuenta es la relacion de provecho o nocividad que dicho juicio tenga con la vida. Interesa que el juicio favorezca a la vida, que la conserve y la haga mas grande. El valor para la vida es lo que decide en ultima instancia.

La segunda idea se refiere al lenguaje que empleamos para hablar del ser. Se nos ha acostumbrado de valernos de conceptos o categorias cuando nos referimos a la realidad. En tal caso lo que sucede es que petrificamos aquello que en si es cambiante . Nietzsche propone que, en lugar de conceptos recurramos al poder de la imaginacion y nos valgamos de la metafora, esto nos permitira lograr una integracion de diversidades, es decir, una verdadera perspectiva, la cual es la mejor manera de captar la realidad. Dice Nietzsche "Una buena metafora es como una pantalla a traves de la cual contemplamos el mundo, ella filtra los hechos, suprimiendo algunos y poniendo otros de relieve."

La tercera idea hace referencia a los valores. Segun Nietzsche la tabla de valores debe transmutarse teniendo en cuenta que lo mas valioso de la realidad es ka vida.

Además de por la cultura helénica (en particular por las respectivas filosofías de Sócrates, Platón y Aristóteles) Nietzsche estuvo profundamente influido por el pensamiento del filósofo alemán Arthur Schopenhauer, por la teoría de la evolución y por su amistad con el compositor alemán Richard Wagner. Escritor prolífico, entre sus trabajos filosóficos más importantes cabe señalar los siguientes: El origen de la tragedia (1872), La gaya ciencia (1882), Así habló Zaratustra (1883-1891), Más allá del bien y del mal (1886), La genealogía de la moral (1887), El ocaso de los ídolos (1889), El Anticristo (1896), La voluntad de poder (1901) y Ecce homo (1908).

Uno de los argumentos fundamentales de Nietzsche era que los valores tradicionales (representados en esencia por el cristianismo) habían perdido su poder en las vidas de las personas, lo que llamaba nihilismo pasivo. Lo expresó en su tajante proclamación “Dios ha muerto”. Estaba convencido de que los valores tradicionales representaban una “moralidad esclava”, una moralidad creada por personas débiles y resentidas que fomentaban comportamientos como la sumisión y el conformismo porque los valores implícitos en tales conductas servían a sus intereses. Afirmó el imperativo ético de crear valores nuevos que debían reemplazar los tradicionales, y su discusión sobre esta posibilidad evolucionó hasta configurar su retrato del hombre por venir, el “superhombre” (Übermensch).

Según sus teorías, las masas (a las que denominaba “rebaño”, “manada” o “muchedumbre”) se adaptan a la tradición, mientras su superhombre utópico es seguro, independiente y muy individualista. El superhombre siente con intensidad, pero sus pasiones están frenadas y reprimidas por la razón. Centrándose en el mundo real, más que en las recompensas del mundo futuro prometidas por las religiones en general, el superhombre afirma la vida, incluso el sufrimiento y el dolor que conlleva la existencia humana. Su superhombre es un creador de valores, un ejemplo activo de “eticidad maestra” que refleja la fuerza e independencia de alguien que está emancipado de las ataduras de lo humano “envilecido” por la docilidad cristiana, excepto de aquellas que él juzga vitales.

Nietzsche sostenía que todo acto o proyecto humano está motivado por la “voluntad de poder”. Ésta no es tan sólo el poder sobre otros, sino el poder sobre uno mismo, algo que es necesario para la creatividad. Tal capacidad se manifiesta en la autonomía del superhombre, en su creatividad y su coraje. Aunque Nietzsche afirmó en multitud de oportunidades que todavía no había existido ningún superhombre, citó a algunos personajes históricos que podrían servir como modelos: Sócrates, Jesucristo, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, William Shakespeare, Johann Wolfgang von Goethe, Julio César y Napoleón I Bonaparte.

Al concepto de superhombre se le reprochó a menudo ser el fruto de un intelectual que se desenvuelve en una sociedad de amos y esclavos, y ha sido identificado con las filosofías autoritarias. Muchos eruditos niegan esta lectura ideológica y lo atribuyen a una mala interpretación de la obra de Nietzsche.

INFLUENCIA

Aclamado poeta, Nietzsche ejerció una enorme influencia sobre la literatura alemana, sobre la literatura europea, así como sobre la teología. Sus conceptos han sido discutidos y ampliados por personalidades como los filósofos alemanes Karl Jaspers y Martin Heidegger, el filósofo judío alemán Martin Buber, el teólogo germano-estadounidense Paul Johannes Tillich, y los escritores franceses Albert Camus y Jean-Paul Sartre. La proclama de Nietzsche “Dios ha muerto” fue utilizada por teólogos radicales posteriores a la II Guerra Mundial (en especial por los estadounidenses Thomas J. J. Altizer y Paul van Buren) en sus intentos por adecuar el cristianismo a las décadas de 1960 y posteriores.




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LOS ESPIRITUS DE LAS SOMBRAS :: INCUBUS SUCCUBUS




En toda la tradición magica y religiosa, el sexo ha sido siempre un tema clave para la evolución o involución de los humanos. Sucede que la necesidad imperiosa del ser humano de reproducirse y relacionarse ha hecho un mal manejo de sus capacidades energéticas, llevando a situaciones desastrosas al resto de la vida toda por una cuestión egoista de su actuación en el mundo.
El sexo visto desde las concepciones orientales puede tener connotaciones mas naturales y no tan artificiosas y absurdas como tuvo siempre en occidente, donde pueblos que se creian con derecho a ser paradigmas de sus aberrantes concepciones se hubieron colocado como modelos y faros de la cultura, asi fue que la ignorancia y la brutalidad tejieron un sordido mundo alrededor de las mentes de personas con menos culturas y privados de educación con el solo objeto de dominar sus vidas y no para beneficio de ellos sino para beneficio y satisfacción de unos pocos que buscaron siempre dividir opiniones, sembrar miedos, plantar tabues y reprimir a sus congéneres para dominarlos y obtener servicio de ellos.
Esas personas que ostentaban un poder en su tiempo, religioso o no, eran aquellos que estaban mas influenciados por el poder de la oscuridad que de la luz, como ellos decian estar. Esas mentes retorcidas que reprimian toda manisfestación natural de la vida humana fueron quienes les abrieron las puertas a los diablos, fueron ellos los servidores del poder de las sombras los que abrieron camino en el mundo a los espiritus del mal para que tomaran dominio sobre la humanidad, vendieron sus almas al diablo con tal de tener un poco poder compartido.
El sexo en la historia ha sido manipulado siempre con un fin especifico, pues desde los albores de la humanidad se ha sabido siempre del gran poder que encierra la energia reproductiva que, guiada hacia un objetivo, puede producir el milagro de la vida o el desastre de la aniquilación. Todos siempre supieron del poder vital del sexo, pero nunca lo respetaron ni se tomaron el trabajo de sacralizarlo, se lo consideró siempre un tema tabú o impuro como para ponerlo en una mesa de sana discusión y comprensión. Y es justamente por ello que los espiritus malignos toman las riendas del asunto y manipulan las mentes de las algunas personas para satisfacer su necesidad de alimento esencial: conciencias. Mientras mas logren meter en las mentes de los humanos ideas equivocadas mejor sera para ellos, pues de esa manera logran la división de las personas y extraen de alli facilmente a esas mismas personas que se entregan al poder de las sombras, pues buscando satisfacción a sus orgullos llegan a las puertas del abismo y... "a rio revuelto, ganacia de pescadores".
LOS ESPIRITUS DE LAS SOMBRAS
Los denomino asi porque son justamente eso, sombras que andan por todas partes, uno puede verlos en la calle, entre los arboles, en sitios con problemas, etc, se arrastran muchas veces por el piso y otras veces levantan vuelo hasta cierto punto, pero por lo general no les atrae demasiado el cielo abierto, pues al contacto con la luz del sol se desvanecen y pierden poder. Andan casi siempre detras de algunas personas y lugares a las que tratan de poseer. No son muy grandes, aunque los hay, pero esos son peligrosisimos y rara vez se manifiestan solos, generalmente son una bandada de ellos que se unen haciendo una gran masa oscura que intercambia poder energetico entre si logrando ciertas proezas. La actitud es semejante a muchas nubes oscuras que relampaguean antes de la tormenta. En muchas ocasiones ellos mismos declaran ser incontables llamandose a si mismos legiones, pero a decir verdad no son tantos como alardean, son muchos, eso si, pero no son legiones atrapando un cuerpo. Estos espiritus son esas sombras que pululan por muchos lugares, son muy sensibles a la luz y al humo, de alli que encender incienso consagrado o bendecido, es para ellos un arma muy poderosa, pues el humo llega a todos los rincones y los levanta conduciendolos hacia afuera del lugar, es una especie de puente que los obliga a cruzar, como el humo siempre tiende a salir de los lugares cerrados, se lleva consigo a estas sombras que son energias que se depositan en diferentes sitio. Son llevados hacia afuera, a la luz del sol que en muchos casos las aniquila y en otros los debilita tanto que se esconden bajo las plantas y arboles hasta el anochecer, momento en el cual se desprenden para ir hacia otros lugares mejores. Estos espiritus tienen conciencia y saben lo que hacen, solo que si no pueden hacer mas es porque su accionar esta limitado por otros espiritus superiores que guardan a la humanidad, ademas que son muchas las personas que saben defenderse de ellos, con diferentes métodos, pero lo hacen.
INCUBUS
Los incubos tambien son esta clase de espiritu, solo que tienen la predileccion de tomar energias de las personas a través de su sexualidad, para alimentarse de ellas hasta agotarlas fisica y mentalmente, extraen la energía vital y poseen a sus victimas por la noche preferentemente. Los incubos son espiritus masculinos que generalmente atacan a mujeres solas o con problemas multiples. aunque atendiendo al detalle de ser siervas o esposas de dios, casi todos los Incubos hayan mostrado una marcada preferencia por las monjas. Entre estos demonios incubos se encuentran Aiperos, Hermione, Zabulón, Alpiel, Efelios, Ausitifo, Brifot,...Pero los mas famosos serían Isaacaro, adjunto del gran Leviatán y Belaam, que tuvieron el honor de poseer a Sor Juana de los Angeles, superiora del convento de Loudun.
Por las noches se acercan y envian mensajes subliminales de sexualidad y placer, hasta que en la victima se forma un pensamiento constante y les produce sueños eróticos intensos. Esto es normal hasta cierto punto puesto que cuando el incubo siente que se le ha abierto las puertas internas de la percepcion por parte de la mujer, este extrae mas energias hasta condesarse en el mundo de la materia y la persona puede sentir verdadera que alguien esta encima de ella.
la palabra incubo proviene del latin (incubare), y significa yacer arriba o encima, se lo relaciona directamente con un espiritu maligno masculino pues sus victimas son mujeres. Estos espiritus segun la tradición mágica, buscan engendrar al anticristo, aunque tambien lo buscan los sucubos.

SUCCUBUS
Los SÚCUBOS, son aquellos demonios que adoptan forma de mujer para tentar a los hombres y arrastrarlos a los placeres carnales, copulando con éstos como si fuesen hembras auténticas, los mas conocidos son Abrahel, Baltazo, Bietka, Filotano, Florina Vasordiel, Mancerinio... uno de los que mas relieve ha tenido en la Demonología es Lilit, que se trasformaba en una mujer de opulentas formas y que gustaba de seducir a los artistas para que la utilizasen como modelo en sus creaciones, especialmente si se trataba de motivos religiosos.
La palabra sucubo, tambien proviene del latin (sucubare), y se entiende que significa yacer abajo, es decir que se colocan debajo del hombre tal como haria una mujer. Tratan de extraer de ellos el germen de la vida y llevarse ese liquido corporal hasta un centro de reunion con el cual trataran de hacer lo mismo que los incubos, engendrar al anticristo.
Algunos demonólogos creen posible la relación entre los demonios Incubos y los Súcubos, esa cohabitación daria lugar a unos hijos horrorosos, a los que se denomina CAMBIONES, "estos auténticos hijos de diablos son mucho más pesados que los demás demonios, lo devoran todo sin engordar nunca, y agotarían la leche de tres nodrizas sin que les aprovechase absolutamente nada".(cuaderno de la inconstancia de los demonios. Delancre). De estos demonios habló Martin Lutero, explicando en sus Coloquios que estos Cambiones no pueden vivir mas alla de los siete años, pero que su presencia en cualquier casa basta para atraer sobre ella toda clase de desgracias.
Esta es la mitologia de la edad media que ha llegado hasta nuestros dias, pero en realidad el fin conciso de ellos es alimentarse de las energias vitales de las personas a traves del contacto fisico - espiritual de su sexualidad.
Existen espiritus de personas desencarnadas que tambien buscan lo mismo, son espiritus que no se han elevado hacia el cielo espiritual y quedan en un mundo intermedio entre la materia y el espiritu puro, para los esotericos se trata del mundo astral, que un plano intermedio donde caben todas las posibilidades segun el contenido mental y emocional de las personas. Estos espiritus, al igual que los incubos y los sucubos se comportan de igual manera, pero su razon es la de continuar con un contacto corporal ilusorio con las personas que han querido o deseado en vida. Puede que suceda que ademas de no haberse elevado, todavia quede en su contenido mental-emocional el deseo vivo de un encuentro amoroso con determinada persona, o que haya sido un sicopata sexual. Estos espiritus no son elevados ni mucho menos, no han tenido una relacion de amor verdadero, sino que por el contrario, el sexo siempre domino sus vidas. Existen casos en que las personas vivas han comunicado que en sueños o en la soledad de sus habitaciones son asaltados por espiritus que buscan tener una relacion con ellos. Estos espiritus tambien pueden acoplarse al sistema energetico del ser humano y posarse en determinadas zonas, como asi tambien quedarse en la casa como un habitante mas. Pueden manifestarse de acuerdo a su personalidad y atacar a extraños si notan que tratan de hacer algun daño a la persona que ellos quieren y por la que estan alli, como asi tambien ponen muchas trabas en el camino del desarrollo personal o afectivo de la persona, es decir que no les permiten que tenga una pareja estable o que se case, etc.
Estos espiritus al igual que los incubos y los sucubos pueden alejarse del sitio a traves de un exorcismo y rezos especiales para llevarlos a un lugar de descanso en el caso de los espiritus desencarnados, o para alejarlos definitivamente en caso de incubos o sucubos.





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Carolina.



Caroline, Charles Nodier (1770-1844)


Una joven de dieciocho años, llamada Carolina, inspiró la más violenta pasión a un hombre de edad madura, y como a los cincuenta uno es, según se dice, más enamoradizo que a los veinte -aunque con muchos menos medios para complacer-, el herrumbroso pretendiente asediaba sin cesar a Carolina, que estaba lejos de corresponder a sus sentimientos. Pero esta muchacha cometió el más imperdonable de los errores: ponerle en ridículo y atormentarle, cuando debería haberse contentado con alejarse de él con frialdad y decencia. Al cabo de tres años de perseverancia por una parte y de malos tratos por la otra, el infortunado amante sucumbió a una enfermedad de la que aquel funesto amor fue en gran parte el origen.

Sintiendo cercano su fin, solicitó, como último deseo, que Carolina se dignase al menos ir a recibir su eterno adiós. La joven rechazó tajantemente este ruego. Una de sus amigas, que estaba presente, le dijo amablemente que haría bien en conceder este triste consuelo a un infeliz que moría por y para ella. Sus consejos fueron inútiles. Vinieron por segunda vez a hacerle el mismo ruego, añadiendo que el enfermo solicitaba ver a Carolina más por el interés de ella que por el suyo propio. Pero este segundo mensaje no corrió mejor suerte que el primero.

La amiga de Carolina, indignada por esta dureza hacia un moribundo, la acució con más energía y le reprochó su coquetería y malos procedimientos hacia un hombre a quien al menos podía ofrecer un instante de piedad como expiación. Carolina, cansada de tales impertinencias, consintió finalmente de muy mala gana y dijo: -Vamos, llévame a casa de tu protegido: pero sólo estaremos un momento, te lo advierto, no me gustan ni los moribundos ni los muertos.

Las dos amigas partieron finalmente. El moribundo, al ver entrar a Carolina, hizo un último esfuerzo y tomó la palabra con voz apagada:

-Ya no hay tiempo, señorita, -dijo- me habéis negado con crueldad la dicha de veros cuando os lo he rogado: sólo deseaba perdonaros mi muerte. A partir de ahora me veréis más a menudo que en el pasado. Recordad solamente que habéis tardado tres años en llevarme dolorosamente a la tumba... Adiós, señorita... Hasta esta noche.

Al acabar de decir estas palabras, que le costó un trabajo infinito pronunciar, expiró.

Carolina, presa del horror, huyó precipitadamente. Su amiga usó todos los medios posibles para calmar su extrema agitación. Carolina le suplicó que pasara la noche con ella. Dispusieron otra cama en la misma habitación, dejaron los candelabros encendidos, y las dos amigas, como no podían dormir, estuvieron mucho tiempo hablando entre ellas. De repente, hacia la medianoche, las luces se apagaron por sí solas. Carolina exclama con terror:

-¡Ya está aquí! ¡Ya está aquí!

Su amiga, que sólo oye ahogados suspiros, seguidos de un profundo silencio, reúne sus fuerzas y llama arrebatadamente; acude la gente de la casa, intentan encender los candelabros, pero es inútil. Al cabo de un cuarto de hora, que transcurre en medio de mortales angustias, suena el reloj. Carolina lanza un profundo suspiro, como alguien que sale de un largo sopor. Las velas se encienden solas; la gente de la casa se retira, y Carolina, con una voz agonizante, dice:

-¡Ah! ¡Por fin se ha ido!
-¿Lo has visto entonces?
-Sí, y estoy totalmente segura de que cumplirá sus amenazas.
-¡Y qué! ¿Te ha hablado?
-Esto es lo que acabo de oír: durante tres años vendré todas las noches a pasar un cuarto de hora con vos. Por lo demás, estad tranquila, no os haré ningún daño; limito mi venganza a obligaros a ver cada noche a aquel a quien habéis llevado a la tumba a causa de vuestra imprudente conducta.

La amiga, que no sentía mucha curiosidad por ver repetirse la misma escena, se negó a pasar las noches siguientes con Carolina, quien le reprochó que la abandonase a un vampiro.

Las visitas nocturnas continuaron. Carolina, bella, rica, dueña de sus acciones, y con veintiún años, quiso casarse con la esperanza de alejar al fantasma; pero el rumor de las apariciones hizo desistir a los pretendientes. Sólo uno, un gascón, llamado Señor de Forbignac, se presentó y se ofreció como esposo. La necesidad le obligó a aceptar; pero al día siguiente de las bodas (sin que llegara a saberse cómo había transcurrido la noche) el gascón desapareció con la dote y muchas joyas que no formaban parte de ella.

La amiga de Carolina, sensible a tantas desgracias, acudió junto a ella, la consoló lo mejor que pudo y la llevó a un lugar donde concluyó tristemente su penitencia. Pasados los tres años, su vampiro le anunció al fin que ya no le vería más; y cumplió su palabra. Una lección tan severa suavizó su carácter. La muerte del Señor de Forbignac, que tuvo la honestidad de no volver, dejó libre a Carolina para que pudiera casarse de nuevo, y esta vez encontró un esposo que la hizo totalmente feliz.

Charles Nodier (1770-1844)

Buenos Aires nocturna.

Buenos Aires no duerme, no descansa; apenas se repliega sobre sí misma, y reflexiona. Sus noches no son una sucesión de instantes, sino algo sólido e inmóvil. Los pasajeros diurnos se encierran en sus cuevas, ignorando alegremente la vida que se desarrolla afuera. Conjuran sus temores con luces y sonidos: hablan, beben, ríen, sueñan, odian; pero nunca logran silenciar del todo esa inquietud que emerge cuando la penumbra se adueña de la asfalto.

Así pensaba el pibe, mientras su garganta era abrasada por la ginebra. Él también era parte de esa fauna nocturna. Conocía sus costumbres y sus reglas: sabía cuánto tiempo era prudente sostener la mirada de otro, sabía cómo simular una borrachera cuando caminaba por ciertos barrios orilleros, conocía la cadencia oportuna al hablar; en resumen, sabía sobrevivir. El hecho de llevar cuatro años viviendo de lo que la Noche le ofreciese, lo atestiguaba claramente.

El bar estaba casi vacío; sólo había cinco personas además de él: dos hombres jugaban al pool en una mesa ruinosa, un viejo apoyaba su cuerpo esquelético sobre la barra; y una mujer, horriblemente arrugada, tambaleándose entre las mesas y murmurando vaya a saber qué sórdidas letanías. Sobre todos ellos reinaba la mirada satisfecha del barman.

-Otra. -dijo el joven.

El barman se acercó.

-¿Podés pagarla?

El joven escarbó en los pliegues de sus bolsillos, sacó varios billetes, y dejó uno sobre la mesa.

-Dejá la botella.

El hombre obedeció, mientras el muchacho contó los billetes restantes antes de guardarlos. Uno de ellos estaba manchado. Sangre. La perfecta huella de una gota descansaba sobre el ojo derecho de un prócer financiero, transformando la mirada augusta en un gesto obsceno, un guiño de complicidad que le revolvió el estómago.

"Cómplices", pensó, mientras vaciaba el vaso.

La ginebra ya comenzaba a adormecer sus temores. La noche no había sido buena, en realidad había sido desastroza desde cualquier punto de vista. ¿Porqué la puta no quiso soltar la cartera? ¿Porqué gritó? ¿No conocía las reglas, esas convenciones tácitas que cualquier ciudadano temeroso observa religiosamente?

Le dolía la muñeca. No recordaba cuántas veces la apuñaló. El dolor vino después, como los ecos sordos de un palpitar monótono. Recordó algunas acuchilladas cinematográficas y rió. Penetrar la piel de alguien con una navaja es entrar en un estado de gracia; un arrebatamiento sublime e infernal, el ritmo no se mantiene, sino que se acelera. Los gritos de la víctima se mezclan con la sangre que brota de los pulmones, transformando los gemidos en verdaderos aullidos líquidos, viscosos; y a medida que la vida se desvanece el furor de la penetración aumenta.

Sirvió otro vaso, "el último", pensó, sabiendo que mentía.

-Todos son el último.

La voz venía desde la derecha: era la vieja. Extrañamente, ya no se tambaleaba entre las mesas, sino que estaba firmemente plantada, como un árbol soberbio que ha visto demasiados inviernos, pero que se resiste a abandonar su porte noble. Lo observaba, los ojos marrones fijos en los suyos, inmóviles y fríos. Esperaba una respuesta.

-Así parece. -dijo el muchacho.
-Siempre me parece estar tomando el último trago. Bah, supongo que podría decirse que siempre es el último. Nunca se sabe, a lo mejor mañana pasamos para el otro lado y chau, se acabaron las ginebras, las cañas, todo. ¡Hay que aprovechar, pibe!
-Si, claro...
-No se deje ahogar por las penas, querido. -siguió la vieja- Una minita que no vale dos mangos y usted se pone así. Vamos, no sea dramático, parece un actor de radioteatro... esos de los martes, no sé cómo se llaman. El amor es pan para hoy y hambre para mañana...
-No es amor, abuela. -la interrumpió.
-¡Qué carácter podrido tiene el señorito...! ¡Che, Carlucho, mirálo a éste!

Carlucho, es decir, el anciano inclinado contra la barra, hizo un gesto con infinito cansancio; como un muñeco manejado por un titiritero carente de gracia.

-¡Hay que bajar los humos, eh! -exclamó la vieja-Que acá somos todos cómplices...

Un temblor lo sacudió, en la medida que algo podía sacudirlo con cinco vasos de ginebra encima.

-Cómplices?
-¡Che, Carlucho, mirálo a éste! No sabe nada. Ahora los mandan así, medios pelotudos.

Ésta vez Carlucho no se movió, su voluntad estaba aniquilada. La vieja se sentó frente a él, y saboreó las palabras antes de vomitarlas.

-¿Vos sabés quién sos, pibe?
-Vamos, abuela, déjese de...
-¿Sabés lo que hiciste?

El joven la miró a través de la niebla del alcohol. Los ojos de la vieja no parpadeaban, y no cedían; lo escrutaban con la astucia del que sabe la respuesta a sus propias preguntas.

-No hice nada.
-Nada...¿Estás seguro, pibe?

El joven trató de reunir toda la voluntad de la que era capaz para darle a sus palabras el tono de la verdad. El esfuerzo fue inhumano, la muñeca le latía y la cabeza le daba vueltas. En los ojos de la vieja se reflejaba una imagen: una mujer se debatía en el suelo, aferrada a su cartera, la sangre brotaba de sus labios como una fuente; las palabras eran ahogadas, entrecortadas.

-Nada. -dijo.

La anciana lo observó durante un instante que se extendió como una substancia pegajosa. Luego se reclinó hacia atrás en el asiento; los brazos le colgaban a los lados del cuerpo, simples pellejos que cubrían unos huesos marchitos.

-Está bien, pibe. A mí también me costó un tiempo darme cuenta.

Se apagaron los pocos sonidos que provenían de la mesa del fondo. No los vió directamente, sino apenas por el rabillo del ojo: los hombres habían dejado los tacos sobre la mesa, y ahora lo observaban.

-¿Darse cuenta de qué?
-De dónde estaba. Al principio puede desorientar porque uno medio que pierde la noción del tiempo, pero al final te acostumbrás. No es tan malo, al menos acá adentro. Afuera es diferente. Afuera nos esperan Ellos...

El joven oía las palabras, las interpretaba, y sabía que sólo eran los desvaríos de una vieja alcoholizada. Sin embargo, un temor negro y abyecto se agitaba en su interior. Algo que no podía describirse claramente, pero que se percibía con toda la intensidad de la realidad.

-Quédese con la botella.

Salió. El aire helado le bañó el rostro.

Caminó por una calle desierta. Tétricos charcos de luz iluminaban alternativamente el asfalto. La Noche familiar no lo tranquilizó. No es fácil callar los gemidos de los muertos.

Pasó por un portón verde y se detuvo. Adelante, allá en la esquina se veía la figura de alguien recortada contra la luz de un farol.

La idea de dar un rodeo le pareció absurda, al igual que sus temores. Dio el primer paso, y se encaminó hacia la esquina, hacia la Sombra.

A medida que se acercaba sus músculos se fueron tensando, preparándose para actuar en el caso que sea necesario. Cada paso que daba le daba mayor textura a la figura de la esquina. Lo que al principio le parecía una figura inmóvil, no lo era en realidad. No avanzaba ni retrocedía, pero era evidente que se movía. Apuró el paso, más para barrer sus temores que por verdadera valentía. Deseaba con toda su alma llegar y ver que se trataba apenas de un hombre, o un demonio, o lo que fuera; pero que dejase de ser una Sombra.

Cuando estuvo a unos treinta metros, su mente ya sospechaba la verdad. Resignado, se acercó, y los vió.

En principio, no había una figura, sino dos. La primera esgrimía el infame filo de una navaja, mientras la segunda se debatía aferrándose a una cartera. Oyó los gritos, una sinfonía desgarradora que rogaba clemencia entre las burbujas de sangre que vomitaba; y vio los ojos del Otro; duros y secos como los de un muñeco de cera. Ojos muertos, animados por una voluntad perversa, por una entidad que se nutre con los gritos que provoca.

La mujer sí lo miraba a él, espectador fantasmal de un recuerdo. Los ojos gritaban más que su boca, desencajados, húmedos; y él a su vez no podía bajar la mirada. El rostro de la mujer fue adquiriendo lentamente un tono azulado, las heridas sangraban menos mientras el Otro abría otras nuevas, preso de un furor insaciable. La carne lacerada ya no palpitaba, pero los ojos seguían fijos en él, inmóviles. Creyó ver su sombra en ellos.

Se alejó, ya sabía cómo terminaba la escena.

No se sorprendió de que cada esquina repitiese la misma espantosa secuencia. Pensó de quién se ocultaría la vieja del bar. Seguramente, le sobraría el tiempo de averiguarlo.

Encaminó sus pasos hacia el bar, único refugio de esa eterna repetición de horrores que llamamos infierno.

Buenos Aires no duerme, ni siquiera cuando es el escenario de una pesadilla.

Aelfwine.

MALDITO DUENDE



He oído que la noche es toda magia
y que que un duende te invita a soñar
y sé que últimamente apenas he parado,
y tengo la impresión de divagar.
Amanece tan pronto y yo estoy tan solo
y no me arrepiento de lo de ayer.
sí, las estrellas te iluminan te sirven de guía
te sientes tan fuerte que piensas que nadie te puede tocar
Las distancias se hacen cortas
pasan rápidas las horas y este cuarto no para de menguar
y tantas cosas por decir tanta charla por aquí
si fuera posible escapar de este lugar
...Cuando el olvido demora en llegar, talvez vendrás tu.



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Nueva Imagen



Buenas Lunas...!!

Despues de una gran esfuerzo y horas de trabajo he terminado la nueva plantilla o aparicencia del blog inspirado en los cambios que se nos acercan y los cuales estaremos informando mas adelante por lo pronto informo que algunas entradas no se podran visualizar bien ya que el color de letra antes usado era blanco y ese mismo es el color de fondo del lugar donde estan ubicadas las entradas asi que pido paciencia mientras que editamos todas las entradas, igualmente seguiremos publicando como lo hemos venido haciendo.

Gracias por tu comprenscion y por leernos








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LETRA Y ALFABETO GOTICO



LETRA GÓTICA
La letra gótica, apareció en la Edad Media, hacia el siglo VIII, y aún se usa en nuestros días. Ha sido un tipo característico del centro de Europa, y fue el carácter tipográfico usado por Johannes Gutenberg, el inventor de la imprenta, que además de difundir el uso del gótico por todo Occidente, convirtió este carácter en el más típico y usado de toda Alemania (Todavía hoy se editan publicaciones alemanas en carácter gótico.) La Europa del cuatrocientos se caracteriza por la reconquista del hombre y de la naturaleza. Está próximo el Renacimiento; y dentro del llamado movimiento humanístico. En el mismo tiempo que Gutemberg inventa la imprenta, se diseña en Italia un carácter de letra inspirado en la letra romana e influido por la gótica: la escritura humanística. A partir de este año (1450), se imprime indistintamente con el tipo gótico y el humanístico.
ALFABETO GOTICO
El alfabeto gótico es fundamentalmente una adaptación del alfabeto griego en su grafía uncial. Fue creado por el obispo Ulfila. Además contiene tres caracteres de uncial latino y cinco runas germánicas. Cada letra posee un valor numérico y dos de ellas no poseen ninguna otra función. La transliteración en las obras científicas y didácticas se realiza aumentando en dos símbolos el alfabeto latino por medio de la ligadura, ƕ (h+v) y la letra thorn, þ, tomada del inglés antiguo. La notación de Wulfila era ambigua: Un mismo diagrama ai podía, por ejemplo, anotrarse como [ai], [ɛ] o [ɛ̄]. La transcripción recurre a diacríticos para aligerar las dificultades de lectura

Leyenda: Las líneas representan (1ª) la grafía gótica, (2ª) la transliteración, (3ª) el valor numérico, (4ª) la etimología. Esta última línea proporciona la letra griega original cuyo parecido con ela letra gótica es notable. Las letras heredadas de las runas germánicas están en color violeta las que fueron tomadas del latín en azul. Los orígenes propuestos son solo conjeturas: existen varias posibilidades para el origen de ciertas letras, como la r, que podría provenir de una runa.



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JOHN GEORGE HAIGH :: EL VAMPIRO DE LONDRES




En algunos casos, los sueños son capaces de condicionar un comportamiento hasta alcanzar extremos inimaginables, sobre todo si la persona afectada tiene una mente fría y un corazón débil, como puede ser el caso de un criminal... John siempre había tenido un sueño que lo venía traumatizando desde muy pequeño, una pesadilla muy extraña: se veía en un campo repleto de crucifijos que lentamente se iban trasformando a su paso en árboles sin hojas con largas ramas por las que caían gotas de rocío. Al ir aproximándose a los árboles, podía ver como las gotas que cubrían las ramas no eran de agua... eran de sangre. Los árboles comenzaban entonces a retorcerse como si sufriesen un tormentoso daño y la sangre brotaba de los troncos, mientras una silueta borrosa que portaba una copa recoge el líquido rojo. Luego, una vez llena se le acerca y se la ofrece ordenándole que beba. John se siente completamente indefenso ante la situación. No es capaz de mover un solo músculo y quiere librarse de la pesadilla. El ser, le dice que la única manera de librarse de él, es matar, para así saciar su verdadera sed. La cruel pesadilla le estaba destrozando los nervios y cada vez se sentía menos dueño de sus actos. Él quería ser libre, no volver a soñar... y terminó asumiendo que para hacerse libre tenía que hacerla real. En 1949, Haigh vivía en una confortable pensión londinense, pasando casi desapercibido por los demás locatarios. Su aspecto físico, moreno, corpulento y muy bien parecido, además de una agradable sonrisa, hacía que todas las mujeres se fijasen en él. Les había echo creer que era el dueño de una fábrica metalúrgica, por lo que además le respetaban y eso le agradaba...

Pero las cosas no le iban muy bien. Apenas tenía dinero y la dueña de la pensión le había llamado varias veces la atención. Por si fuera poco, esos terribles sueños no dejaban de acosarle. Olivia Durand- Deacon, era una de las elegantes viudas de mucho dinero que se sentían interesadas por él, pero más que por su físico, por la actividad que le habían dicho que ejercía: agente comercial. La señora quería que le hiciese de intermediario para llevar a cabo un negocio de uñas artificiales. Cuando se hacen amigos, le enseña una muestra de unas uñas hechas de papel, preguntándole si creía que podían tener éxito comercial. El hombre promete interceder por ella ante un posible negocio citarla con otro agente comercial. Cuatro días después la condujo a Crawley con el fin de discutir la fabricación de las uñas artificiales haciéndole creer que la cita tenía lugar allí. Quedaron en el pueblo, en dónde la recogería para ir a la fábrica. Antes de la cita, se compró un tonel de acero diseñado para resistir la corrosión de los ácidos, luego 153 litros de ácido sulfúrico, y lo hizo enviar al almacén abandonado en Crowley. En realidad, a dónde conduciría a Olivia no sería a la fábrica, sino a unos almacenes para el depósito de mercancías semi abandonados. La mujer nunca hubiese imaginado que un hombre tan correcto tenía la extraña especialidad de disolver a sus amistades en ácido sulfúrico...

Al día siguiente todo el mundo preguntaba preocupado por Olivia, la mujer no tenía por costumbre pasar noches fuera de la pensión y nunca mejor dicho, no había dado señales de "vida". Haigh respondía con aire sorprendido que no había acudido a la cita, que tras esperarla durante una hora se había ido sin verla. Y como seguía sin aparecer, se ofreció junto a otros pensionistas para ir a la policía a denunciar la desaparición de la viuda. Tubo que hacer dos largas declaraciones en la comisaría, para nada mostrándose reticente o nervioso y siempre afirmando que la viuda no había acudido a la cita. No tenía nada que temer, pues pensaba que las precauciones que había tomado lo pondrían al abrigo de toda sospecha. Pero el escepticismo y las sospechas del comisario de policía lo llevaron por otras pistas. Por el hecho de que no acababa de gustarle el hombre y dejándose guiar por la intuición, decidió llevar a cabo una serie de investigaciones rutinarias que le ayudaron a descubrir algunos cabos sueltos que Haigh no había tenido en cuenta: tenía antecedentes penales por estafa y robo, además de que se descubrió que no era el tal jefe de la empresa que decía, pues terminaron localizando al verdadero jefe, y declaró que sólo le contrataba de vez en cuando como representante.

En los almacenes, los policías encontraron tres bombonas de ácido sulfúrico, además de un delantal, unos guantes de caucho, y un revólver que recientemente había disparado una bala... También hallaron otras pruebas más macabras, como huellas de sangre en la pared y el delantal, un charco de grasa en un bidón vacío de ácido, y para colmo de sospechas, el recibo de una tintorería por un abrigo de astracán. Expertos analistas de Scotland Yard analizaron cuidadosamente los restos de grasa y dos partes casi intactas de una dentadura, que finalmente fueron identificadas por el dentista de la mujer.

Haigh mantenía su disfraz de inocencia respondiendo amablemente a cada interrogatorio, aunque la policía de Scotland Yard sabía que mentía en sus declaraciones y que todas las pistas halladas le apuntaban como el asesino. Pero sintiendo que no podía seguir ocultando el crimen por mucho más tiempo, termina haciendo unas siniestras declaraciones: " Si le confesara la verdad no me creería, es demasiado extraño. Pero se la voy a confesar. La señora Durand no existe. Ustedes no encontrarán jamás ningún resto de ella ya que la disolví en el ácido, ¿cómo podrán probar entonces que he cometido un crimen si no existe cadáver? Le disparé a la cabeza mientras estaba mirando unas hojas de papel para confeccionar sus uñas postizas, después fui a por un vaso y le hice un corte con mi navaja en la garganta. Llené el baso de sangre y me lo bebí hasta saciar mi sed. Luego introduje el cuerpo en el tonel llenándolo después de a. sulfúrico concentrado. Después me fui a tomar una taza de te. Al día siguiente el cuerpo se había disuelto por completo, vacié el tonel y lo dejé en el patio." Lo que Haigh no sabía era que la policía londinense, en un minucioso trabajo de investigación, sí habían encontrado restos del cadáver y lo habían incluso identificado... Después de su detención y confesión, la policía sospechó de otros 5 crímenes acaecidos un año antes en similares condiciones. Finalmente también se declaró culpable de esos crímenes, alegando además que a todos les había bebido la sangre.

En el juicio, su abogado defensor intentó utilizar la pesadilla del hombre y el acto de vampirismo como recurso, queriéndolo hacer pasar por demente que se veía obligado a matar por una obsesiva ilusión vampírica, pero no dio resultado. Si bien los psiquiatras reconocieron sus rasgos paranoides como síntoma precursor de una aberración mental que le acarreaba una alteración completa de la personalidad, trastornándole el carácter y la conducta, el hombre había explotado económicamente a sus víctimas, bien vendiendo objetos que robaba o adueñándose de bienes u otorgándose falsos poderes. Para los jueces se trataba de algo más que de una mente enferma que vampirizaba a sus víctimas... era un personaje frío y calculador que premeditaba sus crímenes y actos, fingiendo una locura que lo convertiría en irresponsable ante la ley. Finalmente le es sentenciada la pena de muerte, a la que el acusado tan siquiera apela, siendo ahorcado en la prisión el 6 de agosto de 1949.



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IMÁGENES DEL NECRONOMICÓN




Las horribles visiones que se esconden dentro del Necronomicón son el producto de la mente, perturbada y genial, de Howard Phillip Lovecraft. Afortunadamente para mi, hubo otras mentes que decidieron por propia voluntad sumergirse en las mismas pesadillas del maestro de Providence. De esta unión de distintas visiones sobre los mismos horrores, surgen las admirables y bellas imágenes que se ocultan en el Necronomicón.

 






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EL NECRONOMICÓN




La Verdadera Historia del Necronomicón

A Howard Phillip Lovecraft siempre le gustaron las citas apócrifas, tanto para describir libros cómo periódicos o poemas. El genial autor de Providence utilizaba estas herramientas narrativas con una maestría no igualada, aunque sí muchas veces imitada, casi siempre con resultados patéticos. Aquí hablaremos del mayor ejemplo de mitificación en la literatura moderna, El Necronomicón.

Lovecraft crea el mito del Necronomicón simplemente porque es funcional para sus relatos. En su conjunto se trata de un grimorio dedicado a las artes negras, fundamentalmente a la nigromancia. Allí se funden algunos siniestros rituales pre-arios, con otros ritos conocidos y documentados por los folkloristas.

En el Necronomicón también se revelan algunas espantosas ilustraciones, de las cuales Lovecraft da cuenta en varias oportunidades. H.R. Giger ha realizado un admirable trabajo ilustrando las horribles visiones que Lovecraft soñó. Aquí pueden ver una pequeña colección de esas imágenes.

Breve Resumen de la Historia del Necronomicón

Hablar del Necronomicón cómo un texto apócrifo no deja de ser curioso para el amante de las lenguas; se dice que algo es apócrifo cuando se quiere marcar su carácter falso o de origen dudoso, sin embargo, la traducción literal de la palabra griega apócrifo sería "lo oculto" (apos,"lejos" y kryptein,"ocultar").

Según Lovecraft, Al Azif, nombre original del Necronomicón, fué escrito en el año 730 de la era cristiana por el árabe loco Abdul Alhazred (extrañamente es un personaje de las Mil y una noches); luego fué traducido al griego con el nombre de Necronomicón por Theodorus Philetas en el año 950; el patriarca Miguel ordenó su destrucción en el año 1050; Olaus Wormius lo tradujo del griego al latín en el año 1228; en 1232 el papa Gregorio IX suprimió las ediciones latinas y griegas, una edición alemana apareció en el siglo XVI; el texto griego fué reimpreso en Italia entre los años 1500 y 1550, y en el siglo XVII se publicó una edición española. Es esta última la que aparece citada en la mayoría de los relatos de H.P. Lovecraft.

Sobre el Nombre

El nombre árabe del libro es, como ya vimos, Al Azif, y su significado puede traducirse cómo "el rumor"; este nombre se le daba a los ruidos nocturnos causados por los insectos, a quienes los árabes les atribuían una naturaleza demoníaca. Para los amantes de la literatura gótica diremos que Lovecraft confesó haber sacado el término de una nota al pie de página del libro Valthec, de William Beckford.

El nombre griego del libro no merece mayor desarrollo: Nekros significa "muerto", Nomos,"ley"; e Ikos, que es una partícula sin significado, y sirve sólo para formar los adjetivos. Por lo tanto Necronomicón significa "relativo a las leyes de los muertos".

Lo verdaderamente llamativo y polémico es el nombre del autor del Al Azif, es decir Abdul Alhazred. Este nombre puede encontrarse en las Mil y una noches; por lo tanto no sería descabellado que Lovecraft haya abrevado en esa fuente para crear al mítico autor del Necronomicón. Pero lo polémico es lo que algunos espíritus inquietos han elaborado como teoría alternativa para el origen del árabe loco. Estos estudiosos de la obra de Lovecraft afirman que el nombre Alhazred esconde un significado oculto, aunque no siniestro:
Alhazred= all has read ("el que lo ha leído todo").

Contenido

Lo ideal sería que leas los relatos de Lovecraft ya que es allí donde se puede percibir la esencia del Necronomicón dentro de su contexto literario. Aquí sólo daremos una idea general de su contenido.

En repetidas ocasiones el autor nos advierte que su lectura completa puede llevar a la locura. Casi todos los protagonistas de sus relatos sufren de un modo indecible al leer el libro maldito; experimentan pesadillas y visiones horrorosas, vislumbran ese mundo informe de monstruos sanguinarios y arquitecturas caprichosas.

Es básicamente un compendio del saber preario, plagado de invocaciones, ritos y arcanos supuestamente perdidos. Las deidades citadas en el libro son a veces conocidas, aunque muchas pertenecen sólo al genio del autor.

Curiosidades

Como detalle curioso, diremos que la historia y la cronología inventadas por Lovecraft resultaron tan convincentes para el público, que durante años los libreros de todo el mundo recibieron gran cantidad de pedidos por parte del público general, y hasta de algunos bibliófilos. Aún hoy en día podemos ver algunos blogs dedicados a lo oscuro hablar del Necronomicón como si hubiese existido realmente.

Creo que lo más atrayente de este misterioso texto mítico es su capacidad de evocar en el lector lo que los mitólogos llaman "memoria de la raza". Dentro de mi late algo que duerme; un instinto, un llamado. Los bosques y arboledas claman por nuestras danzas a la luz de la luna. Es por esto que algunos espíritus sensibles aman la noche; en ellos está despierto ese instinto de lo mágico y lo ominoso.

El Necronomicón me recuerda una época en la que los libros podían ser mortales, dónde seres nocturnos plasmaban en sus páginas los arcanos de un saber siniestro, por eso me atrae.



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LOS MISTERIOS DE LA SANGRE



Los misterios de la fe son los misterios de la sangre, por esta razón, todos los misterios religiosos son también los misterios de la sangre. No hay cultos sin sacrificios, ni dioses sin sed de sangre. El sacrificio no sangriento no podría existir sino como metáfora de la verdadera sangre, cálida y humeante, clamando siempre, por su virtud divinamente expiatoria; sobre el altar como sobre el Calvario

Los dioses de la antigüedad adoraban la sangre, y los demonios y vampiros tenían sed de ella. Es lo que había hecho pensar al conde Joseph de Maistre que el suplicio suplicaba, que el patíbulo era un complemento del altar, y que el verdugo era un sustituto del sacerdote.

Veamos qué tiene para decirnos Paracelso, el genial médico y alquimista.

Es del vapor de la sangre, de dónde la imaginación saca todos los fantasmas que engendra. Las visiones son el delirio de la sangre; es el agente secreto de las simpatías, propaga la alucinación como un sutil veneno; cuando se evapora su serum se dilata, sus glóbulos se hinchan, se deforman y dan cuerpo a las más extrañas fantasías.

Es decir, cuando la sangre se agita en el exaltado cerebro de San Antonio o de Santa Teresa, realiza, para ellos, quimeras más extrañas que las de Borges, Lovecraft o de Goya. Nadie inventaría los monstruos que la sangre hace brotar de las brumas de la imaginación. La sangre es el poeta de la mente.

La Sangre en el Mito

Los soberanos pontífices de los antiguos cultos eran todos sacrificadores de hombres, y todos los dioses han gustado de la carne y la sangre. Moloch difería de Jehová sólo por carecer de ortodoxia; el dios de Jefté tenía misterios parecidos a los de Belus, y los monjes de la edad media se sangraban periódicamente, al igual que los sacerdotes de Baal.

Se ha dicho que la sangre es la madre de los fantasmas; pues su imagen se agita en la tragedia y vivifica al mito en su esencia: pide la sangre de Higenia; maldice a los sacerdotes y venga a su hija con el asesinato de ; , inducido por los oráculos, mata a su madre y busca en lo profundo de la Querosonesa Táurica el ídolo sangriento de la Artemis vengadora. Incluso, ya en épocas cristianas vemos una clara muestra de la importancia del sacrificio en las palabras de el terrible Jerónimo el Sacerdote, quién así le escribía a su discípulo Eliodoro:

Si tu padre se acuesta sobre el umbral de la puerta,
si tu madre descubre ante tu vista el seno con el que os alimentó,
holla con los pies el cuerpo de tu padre, pisotea el seno de tu madre, y con los ojos secos,
acude al llamado del Señor.

La Sangre en la Tradición.

No sólo el paganismo centró su culto en la sangre; Abel, primogénito de Adán, probablemente sea el primer personaje de la tradición judeocristiana en practicar una especie de sacerdocio sangriento. Fué el primero en derramar la sangre de las criaturas de Dios. Ofrecía al Señor, dicen las Escrituras, las primicias de su rebaño. Caín, por el contrario, ofrecía solamente frutas a Dios. El Señor rechazó las frutas y optó por la sangre, pero no hizo que Abel fuese intocable, porque la sangre de los animales es la figura y no la realización del verdadero sacrificio. Fue entonces cuando el rencoroso Caín consagró sus manos en la sangre de Abel, convirtiéndolo en el primer sacrificio humano.

No eran solamente Baal o Nisroch quienes clamaban por sangre, el Dios del Antiguo testamento disfrutaba con celestial placer de la sangre de los reyes: Josué le ofrecía hecatombes de monarcas vencidos; Jefté sacrificaba a su hija; Samuel cortaba en pedazos al rey Agag sobre la piedra sagrada de Galgal. Los ejemplos son innumerables.

Es curioso, los dioses que tanto temor causaban a los piadosos judíos y luego a los cristianos, son apenas tenues reflejos de lo que ellos mismos proponen cómo castigo a los réprobos. Moloch, en cuyo ídolo se quemaban niños vivos, consumía nada más que la carne mortal, liberando el alma para que vagase libre por los nueve mundos. Sólo los civilizados judíos y cristianos fueron capaces de concebir un Dios cuya cólera es eterna e imposible de aplacar; un Dios que condena a una eternidad de suplicios y tormentos por unos pecados acaso pueriles. Básicamente, el monoteísmo destruyó la hoguera de Moloch para instaurar la antorcha inmortal del infierno; impasible e incólumne, en dónde los cautivos sufren indecibles tormentos, mientras el Señor hace oídos sordos a sus ruegos de clemencia. Los griegos se hubiesen reido de ésto, tanto de un Dios con el que no puede negociarse, como de la idea de un castigo eterno.

El sacerdote antiguo no asesina, no ejecuta, sacrifica. El sacrificador asume sobre él y resume sobre sí todas las faltas y pecados. He aquí la gran revolución racional de Jesús. Sacrificar a otros para sí, éste es el antiguo dogma de Cronos y Zeus, de los Césares y los augures. Sacrificarse para otros, es la verdad del mundo nuevo. Matar para vivir era la gran felicidad de los antiguos misterios. Morir para que otros vivan, es el legado, quizás el único con efectos incontrastables en la civilización, de aquel reformador y baluarte de la libertad que fue Jesús.

Así Dios se sacrifica a sí mismo como único medio de redimir a la humanidad. En adelante, cada hombre pertenece a Cristo, el máximo sacrificador; quien ha pagado con su sangre inocente la totalidad de las faltas de la Creación. Desde entonces cada hombre es llamado al arrepentimiento, y cualquiera que pueda arrepentirse es sagrado.

La Sangre del Nigromante.

Tanto en los oscuros abismos del pasado, así como en la antigüedad clásica y aún en la edad media, se evocaba a los muertos mediante el derramamiento de sangre. Se cavaba un foso, se vertía en él vino, perfumes embriagadores, y la sangre de una oveja negra. Las terribles brujas de Tesalia le agregaban la sangre de un niño. Los sacerdotes de Baal, durante una exaltación frenética, se hacían incisiones en todo el cuerpo y reclamaban apariciones y milagros a los espesos vapores de su propia sangre.

Entonces, todo comenzaba a tomar forma a su alrededor, fantásticas formas danzaban ante sus extraviados ojos; la luna adquiría el color de la sangre derramada, y hasta creían verla caer del cielo. De la tierra surgían seres horribles e informes; aparecían visiones esquivas que lentamente iban tomando cuerpo: cabezas pálidas y sórdidas como viejas mortajas, cubiertas con la putrefacción de la tumba, venían a inclinarse sobre el foso y estiraban su lengua seca para beber la sangre derramada. El mago, debilitado y herido, blandía contra ellas su espada, hasta que apareciera la forma esperada, y con ella el ansiado oráculo.

A menudo, en éste momento el Nigromante caía exhausto. Si estaba solo, sin nadie que le prestase ayuda, se le encontraba muerto al día siguiente, y se decía que los espíritus se habían saciado con su sangre.






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